En
términos psicosociales, la adultez media alguna vez se consideró un período
relativamente estable. Freud consideraba que la psicoterapia no funcionaba en
personas mayores de 50 años porque creía que para esa edad la personalidad ya
se había moldeado de manera permanente.
En
contraste, los teóricos humanistas como Abraham Maslow y Carl Rogers veían en
la edad media una oportunidad de cambio positivo. De acuerdo con Maslow, la
plena realización del potencial humano, a la que llamó autorrealización, sólo
puede llevarse a cabo en la madurez. Rogers sostenía que el funcionamiento
humano pleno requiere un proceso constante y permanente de armonización del yo
con la experiencia.
Modelos de Etapas
Normativas
Carl
Jung y Erik Erikson fueron dos de los primeros teóricos de etapas normativas,
cuyo trabajo es todavía marco de referencia para buena parte de la teoría del
desarrollo y la investigación sobre la adultez.
Carl Jung –
Individuación y Trascendencia:
El
Psicólogo suizo Carl Jung sostuvo que el desarrollo saludable a la mitad de la
vida requiere de la individuación, esto es, el surgimiento del verdadero yo a
través del equilibrio o integración de las partes contradictorias de la
personalidad, entre ellas las que antes fueron descuidadas. Jung decía que
hasta alrededor de los 40 años, los adultos se concentran en las obligaciones
con la familia y la sociedad y desarrollan aspectos de la personalidad que los
ayudarán a alcanzar las metas que se propongan. En la mitad de la vida, la
gente desplaza su preocupación hacia su yo interno y espiritual.
Erik Erikson –
Generatividad Frente a Estancamiento:
En
contraste con Jung, que consideraba la mitad de la vida como el tiempo de mirar
al interior, Erikson la describió como un giro al exterior. Afirmaba que los
años alrededor de los 40 constituían el momento en que la gente ingresa a su
séptima etapa normativa, generatividad frente a estancamiento. La
generatividad, según la definición de Erikson, es el interés de los adultos
maduros por orientar y ayudar a la siguiente generación a que logre
establecerse, la perpetuación de uno mismo por medio de la influencia que se
ejerce en los más jóvenes. La gente que no encuentra una salida para la
generatividad se ensimisma, se vuelve demasiado indulgente consigo misma o se
estanca. La virtud de este período es el interés en los demás “un compromiso
cada vez mayor para hacerse cargo delas personas, los objetos y las ideas por
las que se ha aprendido a interesarse”.
De
acuerdo a Erikson, la generatividad es un indicio de madurez y de salud
psicológica. Por lo general emerge durante la mitad de la vida debido a que en
este período las exigencias del trabajo y la familia demandan respuestas
generativas.
Formas
de Generatividad:
Puesto
que es el principal desafío de los años medios, la generatividad puede
expresarse no sólo como padre y abuelo, sino también a través de la enseñanza o
la mentoría, la productividad o la creatividad y la autogeneración o
autodesarrollo. Puede ampliarse al mundo laboral, la política, la religión, los
pasatiempos, el arte, la música y otros ámbitos o como Erikson lo llamó “a la
conservación del mundo”. Ofrecerse como voluntario para realizar servicios
comunitarios o para participar en una causa política es una expresión de la
generatividad.
La
generatividad puede derivarse de la participación en múltiples roles. Dicha
participación ha sido relacionada con el bienestar y la satisfacción en la
mitad de la vida y en la vejez, gracias tal vez a la sensación de haber
contribuido de manera significativa a la sociedad.


No hay comentarios:
Publicar un comentario